30/9/12

Si los museos fueran un libro serían...

Jeroglíficos- foto tomada de la página Ushebtis Egipcios
Si los museos fueran un cuento serían de los que tienen muchas frases o palabras 
de esas que agrietan o despintan.

Tal vez fueran también una historia escondite, 
de  las que sirven para refugiarse cuando las noches ni siquiera intentan prenderse. 

Quizás son también otros relatos envueltos 
en papel, papiro o tela,
historias con  visiones en forma de objeto, 
cuentos-objeto que nos tocan 
con la punta de los dedos 
para recordarnos que "no estamos solos". 





Los museos libros
Esta entrada va dedicada al equipo del Museo de las Escuelas 
que acaba de cumplir sus primeros diez años. 
Gracias por abrirme tantas puertas
y por darle  imágenes y poesía  a mis ganas de musear por ahí. 

Lo que aparece en los museos es narración, un cuento que nos invita a paisajes diferentes en donde la experiencia va más allá del "desarrollo del juicio crítico"*, "la aparición de la voz del visitante" o  "la conexión con las sorpresas y las sensaciones"...presenta algo tan complejo, tan inclasificable, como lo que ocurre al leer libros...

"En el orden museal, las ideas, las experiencias y los objetos adquieren dimensiones 
diferentes de las que tenían en aquellos contextos en los que se generaron. 
El museo actúa como una nueva tecnología de inscripción,
 aproximándose a un texto que puede ser leído en secuencia narrativa." 
Ilustración de "El libro en el libro en el libro"
de Jörg Müller

*Frases citadas en páginas web y catálogos de los museos actuales.

Museolibros
Todos los museos caben en la biblioteca de Borges y podrían ser pensados como textos. Por eso la clave estará en la manera de tejer la trama y no en el género o en el estilo. Por suerte para los museolectores hay diferentes tipos y cada uno propone pactos ficcionales que son importante para tener en cuenta al mirar la realidad a través de esos lentes siempre coloreados, nunca transparentes.


Hay museos libros de poesía 
Son los que abren espacio para las elipsis, las veladuras, los juegos con los sentidos. Que ocupan más tiempo en ocultar que en mostrar.

Algunos  tienen obra estética como los de Plástica, Escultura, Música, Cine, Fotografía, Arquitectura, Diseño, Literatura, Danza, Teatro..., pero son realmente poéticos cuando buscan exhibir usando metáforas y juegos de sentidos.
Cuando el patrimonio es histórico o científico, la poesía permite una mirada en donde las emociones y las ideas aparecen del lado de lo extrañado y permiten conexiones lejanas e imposibles.


Hay museos relato de caballería
Presentan una historia de buenos y malos, en donde hay aventuras y batallas y héroes y gigantes.

Suelen usar personajes de la vida real como protagonistas. Los muestran con medallas o con la mano en la frente convocando la inspiración. Sus objetos personales aparecen detrás de vitrinas y sobre terciopelos. El más simple guante es tesoro por haber sido testigo presencial de la gesta y merece todos los honores y respetos.
Hay de los que se dicen históricos y otros que se arman en torno a un artista...tienen la promesa de un relato entretenido en donde las pasiones humanas encarnan en forma de personaje real. Los visitantes que eligen creer que lo que se muestra es la pura verdad silencian por un rato las contingencias de la vida y entran en la ficción sabiendo que a la salida los esperan otra vez las dudas y las preguntas de la vuelta de la esquina.


Hay museos de falsas memorias
Son los que construyen un relato contado desde el punto de vista de un personaje que existió o que pudiera haber existido. El lente se acerca a los personajes y se pueden ver los grandes sucesos de la historia a través de sus miradas.

Las situaciones que se cuentan tienen el calor de lo personal, de las preguntas, de las emociones vividas, de lo íntimo. Para ilustrar eso se muestran detalles de la vida cotidiana, objetos que toman valor en función de la historia: el osito de la infancia perdido, la cartuchera con un agujero, el delantal de cocina...generan cercanía y es fácil identificarse con lo que sucede, tanto que a veces es difícil recordar que en la manera de pensar se unen las ideas del pasado y las de quienes escribieron hoy para el museo de hoy.

"El sueño del pequeño Capitán Arsenio"- Pablo Bernasconi

Hay museos crónicas de viajes
Son los que conservan, clasifican y exhiben gran cantidad de información sobre un mismo tema.

¿Ciencia, Arte o ambos?
En un mismo espacio se pueden encontrar ejemplos, ejemplos y más ejemplos. También explicaciones, cuadros sinópticos, descripciones... Ofrecen en poco espacio la posibilidad de acceder a piezas de distintos orígenes y de viajar a través de infinidad de mundos.

Los Museos de Historia Natural fundados en el siglo XIX y los museos escolares también de esa época suelen ser así. Las vitrinas aparecen llenas hasta la hipérbole generando una sensación de completud y seguridad, de desborde de opciones. Como en una tienda de caramelos o un altillo de los de antes hay  espacio para dejar que los ojos recorran con tiempo sin ocuparse de las omisiones.


Hay museos microrrelatos
Están pensados en base a estaciones, a mundos organizados en forma de feria que se ofrecen al mismo tiempo para que el visitante pueda elegir.

Muchos se llaman interactivos y pueden querer hablar de ciencias, otros usan la palabra "kermesse" y se ofrecen como puestos abiertos a todo público. Los visitantes los recorren como a islas de un mismo país dando a sus caminatas el poder de la deriva y el sabor de lo exploratorio.


Hay museos novela policial o facebook
Pablo Bernasconi- Detalle de la portada de su blog
Son los que construyen con varias voces y tienen espacio para las opiniones y las discusiones.

Nunca están terminados, están siempre en proceso.Prefieren las pistas y lo intrincado a los recorridos marcados, van dejando señales e hilos sueltos para que el visitante construya su propia historia. Exigen cierto esfuerzo para el visitante y pueden desilusionar si lo que se busca es dar con "la respuesta correcta", pero también exigen esfuerzo para los curadores que deben comerciar con lo sutil y lo incompleto. Su lustre de novedad da comodidad a varios paseantes que se tranquilizan al sentirse en el "mejor" museo quitándoles de la cabeza las tan incómodas dudas, los tan molestos recuerdos de que este museo, al igual que los otros, es también ficción.


Glosas sobre museos que irían a cuento 
  • Hace unos años se presentó la muestra "Amadís de Gaula, 1508: quinientos años de libros de caballería" en la Biblioteca Nacional de España. Les dejo un dossier donde van a poder encontrar información sobre esta historia a través del tiempo y las características básicas de los protagonistas y los temas de los relatos de caballería. Ir al Dossier
Museo casa de Cervantes
  • Las casas-museo son muchas veces visitadas en busca de rastros de un personaje admirado y/o presentado como héroe de caballería. Hace unos días vi un video sobre la casa de Cervantes en donde se plantean cuestiones sobre este tipo de museo y la diferencia con una casa real. Ir al video (está siendo presentado en el II Congreso Virtual de Educathyssen) 
  • El Museo que está dirigiendo Nina Simon tiene mucho de facebook y pistas sueltas, no sólo por sus prácticas en donde la construcción de las actividades tiene que ver con un trabajo en equipo, sino porque los visitantes suelen ser invitados a participar de manera breve y espontánea, respondiendo preguntas relacionadas con la identidad y donde hay espacio para el humor. En el museo se genera la sensación de estar compartiendo un gran espacio con gente que se relaciona como "amigos". Ir a la página del museo Ir al blog de Nina
  • Todas las exhibiciones que coordina Chiqui González tienen a la  poesía como motor. Ahí va algo sobre la "Montañita encantada" del Jardín de los Niños en Rosario. Ir a la página. También me gustó mucho el museo de arte Emma, en Espoo (Finlandia) porque su museografía está llena de rincones y juegos para la mirada. Me llamó la atención especialmente la exhibición de Juhani Harri y sus "cajitas" Ir a la página del Museo 
  • El Museo Skansen es un museo al aire libre en Estocolmo. Como en una colección de microrrelatos, en el mismo predio se puede visitar un zoológico con sus jaulas, un acuario y un museo al estilo "living history". Es una experiencia muy interesante recorrerlo, especialmente porque en el sector del "pueblo" hay artesanos reales que venden sus piezas como si fueran de otra época y con los que se puede conversar sobre los detalles de la técnica y las costumbres. Ir a la página
  • En la "Colección V" organizada y curada por el equipo educativo del Centro de Arte 2 de mayo en  España había una mesa en el medio de la muestra en donde se exhibían los emails que los curadores iban cruzando con los artistas para que los visitantes pudieran asistir a las discusiones y participar opinando. También se invitaba a los artistas a la mesa en horario de apertura al público para mantener las charlas curatoriales frente al público para que también pudiera participar y opinar. Como un foro o los comentarios de facebook se sucedían las ideas y se ponía en cuestión la autoridad "curatorial" presentando un formato más horizontal. Ver el video (está siendo presentado en el II Congreso Virtual de Educathyssen) 
  • Los que trabajamos en Educación en Museos solemos criticar los espacios de exhibición que tienen el lustre del siglo XIX clasificatorio y cientificista porque sentimos que aleja a muchos visitantes y es una manera de mirar los objetos que nos parece que deja de lado temas que nos preocupan hoy en día como la conexión con la intimidad, la creatividad, lo sensorial, la participación... Sin embargo tienen un modo que es propio que tal vez es interesante que conviva con las nuevas museografías. Me parece importante mirar a las familias cuando visitan museos de historia natural o zoológicos y recordar que suelen preferir estos museos a los de Arte...

Epílogo
Y acá suelto la posta y me quedo en busca de museos ciencia ficción, de esos que se lanzan hacia lo que va a venir y nos recuerdan que lo que sigue tendrá algo del presente y de las maneras que tengamos  de inventar ahora nuestros futuros. También de los imposibles verdaderos que traerán los nuevos nacimientos (Larrosa).

Colorama Negro- Silvia Paz y Mariano Ricardes
para el Museo de las Escuelas-Argentina

12/9/12

Entrevista a Daniela Pelegrinelli- De los cruces de palabras en el Museo del juguete de San Isidro

Una charla que empezó en Buenos Aires y siguió en Finlandia

Foto de Fernando Kobryniec
Daniela Pelegrinelli es la directora del Museo del Juguete de San Isidro y desde hace años investiga sobre los juegos, los juguetes y la infancia. La conocí hace unos años en una charla en el Museo de las Escuelas cuando vino para ayudarnos con un recorrido sobre los juegos del recreo. Fue una charla llena de detalles y mundos nuevos sobre juguetes que tantas veces habíamos tenido entre manos. También de frases como "llegado el caso, una Barbie puede hasta ser un juguete menos sexista que unos bloques con flores redondeadas color 'rosita''...que nos sacaron de lugares comunes y nos llenaron de nuevas preguntas.

El Museo del juguete de San Isidro se inauguró el año pasado y reúne objetos de coleccionistas y otros donados por particulares. Es muy atractiva la invitación a recorrer salas que tienen títulos abiertos..."Jugar con nada-Jugar con todo", "Construir-Destruir", "Universo-mi casa", "Trabajar-Descansar"... no se sabe del todo qué va a pasar, pero convocan sensaciones y territorios con los que da ganas ponerse en contacto. El museo tiene también un patio en donde se puede jugar con otros chicos y talleres. Además hay propuestas participativas en sala  de distinto tipo que incluyen "La mesa del tiempo", un dispositivo "lúdico-participativo"1 en el que conviven juegos antiguos con modos de jugar actuales.

Los invito a compartir esta charla  para que conozcan más de cerca a Daniela y al museo (vale cerrar los ojos unos segundos y pensar en un juguete imposible o el que nos ayudaría a hacer más amables las mañanas. También vale tratar de recordar la vidriera de la juguetería que oficiaba de exhibidor de nuestra infancia.)

1- diseñado por Patricio González Vivo


De los cruces de palabras en el Museo del juguete de San Isidro

"(...) frente a una colección, todos somos voyeurs. 
En ella los objetos han perdido valor funcional 
para revelarse como testimonios de un orden subjetivo 
que nos está permitido espiar.
Quizá sea ese afán por dar un orden al mundo lo que emparienta 
a los coleccionistas con los niños y los astrónomos." 
(Daniela Pelegrinelli- del catálogo de la muestra “El cielo puede esperar”")

Foto de la página del Museo del Juguete de San Isidro
Mercedes: Al presentar las salas aparecen fragmentos de  Alicia y de textos de Silvina Ocampo, María Elena Walsh, pareciera que la Literatura y el juego tienen mucho en común…  ¿De qué manera la literatura es parte de la museografía del museo del juguete? 

Daniela: Esas citas, si bien son literarias expresan contenidos extra literarios, es decir han sido elegidas por su capacidad de expresar ideas que refieren a los contenidos de las salas. Los textos literarios tienen la capacidad de condensar sentidos en breves espacios, o de hacerte llegar a una idea por un camino que no apela directamente al pensamiento racional, sino que acorta ese camino provocando una imagen, una sensación, una asociación, haciendo reír, etc. Si el interés en el museo es que cada visitante tenga algún tipo de experiencia en relación al contenido del museo, es posible, o al menos es una apuesta que se hace, que algunos se sientan más interpelados por los textos más informativos, o explicativos, y otros por estos epígrafes breves que iluminan cada sala con su poética o su absurdo. Por otro lado, hay evidentemente una relación entre juego y lenguaje, pienso en artistas de poesía concreta, en juegos  de lenguaje como el nonsense, la jitanjáfora, las adivinanzas y los trabalenguas, las canciones con mímicas, los juegos de palmas cantados, las canciones destinadas a los bebés, etc. y por supuesto en Wittgenstein, De todos modos un análisis de esa relación cabe más a los especialistas en literatura, lingüistas o filósofos . Desde lo museológico, la literatura es una puerta de entrada diferente a una idea que se quiere transmitir, un modo de transmitir.
"Los juguetes del campo" de Isol
M:Cuando era chica alguien nos regaló “El juego de la vida” y me acuerdo que mi papá siempre quería perder porque el castigo era terminar los días en una casita en el medio del campo filosofando. Siempre me impactó que no quisiera ganar... rompía con lo que el tablero proponía, el premio mayor era  convertirse en millonario.  ¿Qué historias hay detrás de los clásicos juegos de mesa como “El juego de la oca”, “El estanciero”, “El TEG”…?
Chicos en la Mesa del Tiempo

D:Hay un libro ya un poco pasado de moda pero que sigue siendo revelador por su enfoque, Ensayos de etnotecnología, que podría dar muchas claves para responder esta pregunta. Allí, por ejemplo, hay un capítulo destinado a analizar un juego supuestamente ecológico (el libro es de los años setenta), y a medida que transcurre el análisis se va develando la falsedad de la propuesta explícita del juego, podríamos decir que lo que se revela por el análisis es su frivolidad, el modo superficial  en que ha tomado un tema serio. A veces una idea simplista de marketing lleva a fabricantes o diseñadores a enunciar unas cualidades que un juego no tiene, como un modo de sumarse a una tendencia o tema de moda, o de pretender ser más educativos de lo que son. Otras veces ni los fabricantes ni los jugadores toman conciencia real de los significados que se ponen en juego –vaya la redundancia- en el juego. De todos modos los tres que mencionás no son equivalentes. "La Oca" es un juego tradicional de varios siglos, que obviamente habla de la vida, de los obstáculos que hay que atravesar, mientras que "El Estanciero" y el "TEG" son bien del siglo XX. "El Estanciero", por ejemplo, se fabricó en Argentina durante muchas décadas y llama la atención pensar que muchas generaciones han jugado a comprar y vender campos. Aun cuando la Argentina ya no se definía por sus latifundios ni por ser el granero del mundo, "El Estanciero" seguía siendo uno de los juegos favoritos de chicos y chicas que estaban en su gran mayoría bastante lejos de la posibilidad de comprar campos e incluso de la dinámica misma de la economía agropecuaria.



La Mesa del Tiempo de Patricio González Vivo- Museo del juguete de San Isidro
M: Hay una actividad en el museo sobre el cine y los juguetes. ¿Cuál es la relación entre los juegos, los juguetes y las historias planteadas por las películas?




D: Creo que en primer lugar hay una película que ya es un clásico que habla sobre eso: Toy Story. Desde una perspectiva histórica suele narrarse cómo el cine tiene sus antecedentes en una serie de juguetes ópticos surgidos a lo largo del siglo XX (taumatropos, fenisticopios, zootropos, linternas mágicas, etc.). Esa relación se continúa en la producción de máquinas de cine domésticas, proyectores de todo tipo, entre los cuales está el "Cinegraf", que muchos tuvieron y muchos más recuerdan. También se podría pensar en los juguetes que pasaron por el cine. Creo que uno de los más célebres es Winnie The Pooh. Como muchos saben, Winnie es un oso que existió de verdad. Era el oso favorito de Christopher Robin, único hijo del escritor Alan Milne, que vio la estrecha relación que tenía el niño con su osito y con otros juguetes y los transformó en personajes de literatura a mediados de los años veinte. Escribió, entonces, muchas aventuras que fueron ilustradas por Ernest Shepard. De esta manera Christopher y todos sus animalitos de paño -Pooh, Eeyore, Piglet, Kanga, Roo, Tiger, Jagular, Heffalumps, Woozles- formaron parte de la vida de otros niños y los libros se convirtieron en clásicos de la literatura británica. Disney tomó los escritos de Milne y los llevó al cine en 1966. Y a partir del Winnie de Disney, que además fue cambiando en las sucesivas películas, se volvieron a  hacer juguetes de Winnie. Hay que saber además que Christopher también fue un niño de paño fabricado por la firma italiana Lenci en los años treinta y que había llamado Winnie a su oso de cibelina en honor a una osa de verdad que estaba en el zoológico de Londres. Creo que esta historia basta para ilustrar la relación entre juguetes y cine. Actualmente todos los filmes destinados al público infantil son pensados en relación a los juguetes relacionados con ellos que se van a producir, tal como ha venido estudiando Gilles Brougere .


M: También hay un taller de nanas ¿Cómo es? Me hizo acordar a un texto de Margaret Meek que habla sobre lo primario que son  los juegos con las palabras y cómo esto influye en su futuro literario… “(…) [los niños] recitan, bromean, amenazan, ruegan, cuentan y evocan el poder de las palabras, ya sea como arma contra la oscuridad o como para formular impulsos prohibidos, los niños emplean muchos recursos que luego encontrarán en formas literarias reconocidas."  (Margaret Meek, 2001)2 


El taller de nanas fue pensado como un modo de dar respuesta lúdica a una franja de visitantes –los niños y niñas de menos de tres años- que no tienen un espacio en los talleres, más bien destinados a chicos y chicas más grandes. Entre otras propuestas –como autos de madera de acarrear y caballitos de balancín, el taller busca hacerles un espacio específico a estos visitantes. ¡No estamos pensando en futuros escritores! Más bien en adultos y niños pequeños conectándose a través del canto y los juegos con el cuerpo y el ritmo.

M:Juguetes heredados, juguetes rodados, juguetes pasados ¿Qué juguetes se suelen guardar? 

D: No sé, ¡habría que hacer una investigación! Hay juguetes que se guardan voluntariamente y hay otros que simplemente van quedando.
Ilustración de Jutta Bauer
M:¿Qué pasa con los adultos y la nostalgia en el museo?

D: Es una constante, los mensajes del libro de visitas lo dicen reiterativamente. A los adultos ver los juguetes que se relacionan con la infancia los impacta y emociona.  Los juguetes van derecho a lo emocional, es como si por un instante el pasado pudiera ser percibido de una manera vívida. Por eso la gente habla de “viaje”, “vuelta”, “traer de vuelta”, “volver a vivir”, “recordar”, “volver a la infancia”. Imagino que son recuerdos y rememoraciones bastante idealizadas de las infancias pero no por eso la experiencia es menos valiosa para esas personas. Desde una perspectiva museológica la nostalgia no me resulta tan interesante, porque creo que obtura la posibilidad de pensar críticamente la propia infancia y por ende la infancia actual. Pero a veces para algunas personas es la única experiencia posible en el museo, por lo tanto es válida. 


M: El patio del museo es un lugar de presentes donde se puede jugar con y en la naturaleza y usar  juguetes del museo en compañía de otros chicos ¿Cómo está resultando  la experiencia en este primer tiempo? 

D: El patio del Museo es uno de sus espacios más ricos. Allí los educadores  hacen juegos tradicionales, dan a los visitantes la posibilidad de proponer juegos que ellos conocen, se generan juegos grupales de adultos y niños, y sobre todo, hay bastante autonomía para recorrerlo y usarlo. El hecho de que no tenga dispositivos de juego preestablecidos es bastante positivo, lo diferencia de otros espacios de juego al aire libre y ayuda a que lo más importante del espacio sean los otros con los que podés jugar.
En el patio del Museo en la actividad "Salir a buscar el sol"
con Hernán Paganini

2) Meek, Margaret. "¿Qué se considera evidencia en la teoría sobre literatura para niños?". En: Un encuentro con la crítica y los libros para niños. Caracas, Banco del Libro, 2001. Colección Parapara CLAVE.

Sogas para seguir saltando por ahí
Internet es un gran campo de juego con rampas y hamacas para pasar de una página a otra sin necesidad de moverse del lugar. Estas son algunas de las líneas a los convido para seguir profundizando sobre el mundo que plantea esta nota

  • El Diccionario de Juguetes argentinos es la última publicación de Daniela. En esta página van a poder encontrar información e imágenes sobre el texto. Ir a la página
  • Estas son otras notas muy interesantes sobre su trabajo "Diccionario de juguetes"  "Desde el país de la infancia"
  • Daniela tiene un blog personal en donde postea información y reflexión sobre el mundo de los juegos, la infancia y los juguetes, se llama "Dan Toyland" Ir al blog
  • Isol tiene un libro El bazar de los juguetes en donde adapta un tango de Yiso. Si bien no lo vi entero encontré algunas ilustraciones por internet y me quedé enamorada de la página de los juguetes de los sueños. Ver
  • Daniela me mandó más fotos que no entraban en esta entrada, además hay dos videos sobre "La mesa del tiempo" que recomiendo! Ir a la galería de fotos del Museo


"Estamos rodeados de objetos  .
Vivimos en el espacio libre que ellos nos dejan. 
Cuanto más afectos seamos a tenerlos, 
menos espacio va quedando en nuestra casa para nosotros.
Nos compensan creando a nuestro alrededor un mundo
repleto de historias que acaban llenando nuestras horas y nuestros días.
En ellos está la vida, finalmente."
(cita de Daniela Pellegrinelli tomada de su blog "Dan Toyland")



Puerta de salida
Ilustración del libro
"Mi cuerpo y yo"
de Jorge Luján e Isol
Una licuadorita de plástico dibujé a los cuatro 
cuando me preguntaron por mi juguete favorito. 
Tapa roja, vaso transparente...Creo. 
¿O era verde?

No sé, no me acuerdo bien...

Quién me la regaló y por qué la querría tanto. 

Mi memoria solo la guarda en lápiz. 
Quién sabe ya quién fue real...

5/8/12

Un viaje a lomo de tren- Museo Junibacken-Estocolmo


Ilustración de la revista japonesa Kodomo no kuni- Marzo 1932 "En el coche comedor" de Kawakami Shiro 1889-1983.
Tomada de la página The Looking Glass : New Perspectives on Children's Literature

Una palabra es la que acarrea el resto. 
  Dije "secreto" y la anécdota se construye con vagones que apenas rascan los rieles, 
    Dije "prohibido" y el viaje tiene una máquina en donde el vapor no alcanza para quemar,
      Dije "Fruto" y el tren serpentea en forma de árbol y se escapa por las ventanas para dejar 
        a más de uno dormido con la conciencia llena de ropa. 


Un tren
En un post anterior hablo de la caminata como la forma de viaje en los museos, pero después de ir a Junibacken en Estocolmo, puedo decir que el tren también le queda bien...
Este museo está dedicado a la literatura infantil escandinava y tiene un tren que lo atraviesa de lado a lado.  


Andar en tren es de lo mejor, se tira del cordel y se para el tren
Hace rato que no disfruto tanto un viaje por un museo. Me olvidé que me dedico a esto y que me gusta leer a gente importante, me volvieron a crecer las trencitas tirantes y me senté con algo en el pecho que no dejaba lugar para estantes.

Nos hicieron sentar en familia en uno de los vagones. Quedamos los tres de frente a lo que sería la ventana. No había vidrio y sí una baranda como la de los carritos de la montaña rusa. En cuanto arrancamos empezó a escucharse una voz en un español "asuecado" que nos contaba distintas escenas de los cuentos de Astrid Lindgren mientras veíamos recreaciones de las escenas. 

Viajamos por campos con personajes del tamaño de un tenedor, por la ciudad iluminada en donde Karlsson volaba y por habitaciones con puertas que se abrían y se cerraban...Espiamos por la cueva de una rata, y por el azucarero en donde se escondía el enanito Nils... También hubo bosques, dragones, incendios, muertes y una niña jugando a ser bandera...

Leer a lomo de tren tuvo un sabor que hace rato no sentía...


Cuando leemos a tren, el tiempo va sobre rieles de aire
Noemí Villamuza, ilustración para el libro
Me gusta escrito por Javier Sobrino
Editorial Kókinos, 2002
En la propuesta de Junibacken las escenas son contadas por una voz que como una guía de turismo o una pasajera con un poco más de información nos acompaña en la sorpresa a la vez que cuenta a su manera los puntos centrales de las historias "¿Se dieron cuenta de que estamos volando? Debe de ser Estocolmo", "Pero, ¿qué ha pasado con nosotros?", "¡Ay, ay, pero que asco esto! ¡Aquí no podemos quedarnos!", "¡Oh, qué tormenta, y nosotros en el medio del bosque!"

Una voz de aire nos hace de lazarillo durante el viaje. Habla en presente y sentimos que está con nosotros en el mismo vagón viendo al mismo tiempo, entendiendo al mismo tiempo, recordando al mismo tiempo. Nos da la mano al ver cada nuevo paisaje mientras pasan las imágenes y las anécdotas. Vamos armando nuestra propia historia con los rastros de sus palabras y el relato se teje con la calidez del aliento y la liviandad del sonido. El tiempo se patina en los rieles y la vida se nos escurre...alzamos nuestras redes para pescar los retazos que queden y nos vamos a casa sin las palabras exactas.


Cuando leemos a tren, los paisajes son botones de colores que levantan un edificio de chocolate
Romeo muere al final, Santiago, el de García Márquez, al principio. En uno nos agarra una tristeza infinita después de ser felices mucho rato y creer que el reencuentro es cuestión de tiempo, en el otro ya entramos sabiendo y hay lugar para llenarnos los pulmones con los aires del Caribe.

En el viaje de Junibacken los distintos cuentos van apareciendo en forma sucesiva con un orden que organiza la navegación. Cada momento tiene su densidad individual, pero también una que toma significado en relación al conjunto...un enunciado viene de uno anterior y va hacia el que sigue armando un tejido en donde se puede encontrar un relato. Una historia que de alguna manera intenta trazar el estilo de la escritora, el perfil narrativo de Astrid Lindgren. 
El recorrido empieza con escenas graciosas de Miguel, el travieso, después sigue con los personajes maravillosos de Karlsson, el del tejado y El enanito Nils y más adelante con el tiempo antiguo de Ronja. Llama la atención  que el último cuento que se muestra sea Hermanos corazón de león, un relato en donde un hermano mayor muere y el otro lo sigue (luego de reencontrarse con él de una manera mágica) arrojándose al vacío...(1) 

¿Por qué ese final después de tantas risas y maravilla?  ¿Qué nos querrán contar de la autora?
Tal vez que todos sus personajes en el fondo tenían algo de trágico o quizás que para Astrid Lindgren la niñez no era tan dulce y sencilla...
Astrid Lindgren- Foto tomada de su página oficial

Cuando leemos a tren, nos dormimos en los brazos de la abuela 
El tren tiene un movimiento, una cadencia repetida, que hace que nuestro cuerpo vibre durante todo el viaje. Siempre que no sea muy brusco el movimiento, a los seres humanos nos gusta que nos hamaquen, que nos muevan. Los bebes saben de eso mejor que nosotros, hay algo en esa manera de moverse que les genera confianza o placer y se duermen de una manera suave, como en el arrorró saltan en las "oes" fuertes, vibran en las "erres" y descansan en las "emes"...

A este viaje mecido le quedaba bien escucharlo en lengua materna, el español, y daban ganas de tener una almohada para entrecerrar los ojos y dejar que el viaje siguiera con nosotros dormidos. Al arrullo del tren se sumaba un ambiente oscuro que solo tenía la luz que venía de cada escena. Como en un teatro de títeres o en el cuarto antes de dormir, había algo entre la vigilia y el sueño que hacía que no dieran ganas de que nos prendieran la luz para terminar el viaje. La voz de la infancia y los brazos del vagón nos cantaban al oido sin que pudiéramos saber a ciencia cierta si era de noche o de día.

Noemí Villamuza, ABCdario, escrito por Antonio Ventura, Nórdica 2010 (presentación en youtube)

Cuando leemos a tren, nos sentamos al lado de Julio Verne y tomamos el té con Calamity Jane
Hay un polvillo de otros tiempos cada vez que nos subimos a un tren,  algo que nos comunica con mundos ya pasados.

Así podemos sentir nostalgia y creer que Miguel, el travieso era un personaje de lo más simpático y olvidemos lo poco correcto que era para su época...

O asociar los libros con un tiempo particular, como el de María Elena Walsh con forma de siesta y horas para mirarse en el espejo de los personajes...

O unir nuestro ADN (2) con la de los miles de niños que se asustan desde hace años con la rata que vive en el cuento del enanito Nils...



El furgón
"Un tren es un túnel que avanza. 
Un tren es un dibujo que se pierde 
al final de la hoja." (Liliana Bodoc)

Los trenes son una idea económica, con una locomotora se pueden acarrear varios vagones. Así que acá agrego un furgón para que puedan seguir el viaje a otros destinos lejanos.
  • La idea de los botones de colores que arman una historia surgió a partir de una obra de Ulla Jokisalo ,una artista finlandesa. En el Museo Aboa Vetus vi  una instalación suya en donde una sucesión de grabados antiguos de diferentes cuentos infantiles estaban puestos en fila. Me gustó pensar en la historia que armaban organizados de esa manera. Si bien no pude encontrarlo en la web, les dejo un video de ella que encontré en youtube, ahí van a poder ver algo de su trabajo lleno de recortes, hilos, tijeras, ojos y más  Ir al video 
  • Saki tiene un cuento que ocurre arriba de un tren. Un hombre tiene que compartir el camarote con varios niños y decide tranquilizarlos contándoles la bonita historia de la niña más buena del mundo...Ir a El cuentista
  • En youtube encontré un par de promociones de Junibacken en donde se pueden ver también los espacios de juego, la librería y el comedor Video 1    Video 2
  • En la página oficial de Astrid Lindgren se pueden conocer detalles de la invención de algunos de sus personajes más conocidos y ver las ilustraciones originales. Está en sueco, pero si la abren en Google Chrome pueden usar el traductor. Ir a la página
  • No todos los libros están editados en español. Dos de las editoriales que publican a Astrid Lindgren en castellano son Editorial Juventud y Blackie books

Saludo de maquinista
Y acá me quedó por hoy pensando en cómo sería el recorrido por un museo si el viaje fuera en avión o en submarino...
Ilustración de Oliver Jeffers

(1)-Miguel el travieso; Nuevas aventuras de Miguel; Otra vez Miguel, etc. (Personaje llamado Emil en el original.)- Karlsson del tejado (Karlsson på taket)-Nils Karlsson, el enanito (Nils Karlsson-Pyssling flyttar in).- Ronja, la hija del bandolero (Ronja Rövardotter- Los hermanos Corazón de León (Bröderna Lejonhjärta)
(2) La idea de unir los ADN con los de otras épocas la tomé de un artículo de Leslie Bedford "Trabajar en el modo subjuntivo" en donde cuenta una experiencia en un Museo de inmigrantes en donde se apaga la luz a la entrada y la gente es invitada a apoyar su mano en la baranda para mezclar su ADN con la de todas las personas que vivieron ahí por años.

31/5/12

3 Librerías 3- Caminata virtual por distintas maneras de mostrar libros

La Gran Fábrica de Palabras de Agnès
de Lestrade & Valeria Docampo
(Alice Jeunesse Éditions, Bélgica, 2009)
 
Archivo bibliotecas. Guardo escenografías en forma de personas. 


Biblioteca nº 1: 
De mis abuelos: un mueblecito de madera lustrada con puertas de vidrio que guarda la colección completa de "El tesoro de la juventud". Los libros van del I al XX , no falta ninguno. Para abrir el cofre hace falta la llave celosamente guardada por el capitán "Juventud".
(...)
Biblioteca nº 08b:
De mi amiga Nef: Tiene  libros en doble fila y otros apilados....también objetos curiosos, dibujos,  una mandolina y un deporte náutico. La biblioteca queda chica o hay exceso de lecturas. 
(...)

De librerías y sus metáforas
Esta entrada va dedicada a Teresa Durán. Estuve charlando con ella 
en la Universidad de Barcelona mientras Glòria Bordons 
lo dormía a Simón (¡con cantos incluidos!) .
Tanto me gustó lo que me contó sobre las muestras 
que había hecho que quería compartir con ella este recorrido.

Quien decide poner una librería quiere vender libros. Organiza el espacio con la intención de que eso suceda y pone en marcha sus ideas sobre lo que considera atractivo del mundo de  la lectura. Busca seducir y para eso no duda en usar los recursos que le parezcan válidos. Lo hace, además, imaginando un estilo de lector-comprador...

En esta entrada la propuesta es ir de visita a tres librerías. Espiarlas para tratar de encontrar sus metáforas espaciales (Alderoqui, Pedersoli, 2011), las rutas que proponen a sus visitantes...Y para hacerlo propongo dejar de lado nuestras imágenes clásicas de los motivos que nos llevan a entrar a los espacios culturales e imaginarnos como gente que va a los museos a "abrir un sendero", a "bajar por un barranco",a "perderse", a "navegar por un desierto"o a "acceder a un continente" (Alderoqui- Pedersoli, 2011*).

*Alderoqui, S-Pedersoli, C (2011) La educación en los museos-De los objetos a los visitantes- Paidós, Bs As


1" Contes Savis"
Es una librería muy chiquita que está en Besalú, un pueblo medieval en la provincia de Girona, España. La conocí una mañana de un día de semana. Éramos los únicos que estábamos paseando por ahí en pleno mes de abril. Entré porque me había llamado la atención que contaran cuentos y ahí me quedé charlando  para enterarme que los dueños son titiriteros que hacen teatro de sombras, que la cosa empezó armando un espectáculo para el hijo, que hacen viajes llevando los cuentos... Estuve parada un rato largo mientras la voz de mi interlocutora sonaba. No había apuro, hubo tiempo suficiente para que a mí también me contaran una historia.
Lo que más me gustó:
  •  Que me hizo acordar a una cueva: el local está hecho en lo que sería el salón de una casa de piedra. La puerta tiene un marco grueso y da la sensación de que se está entrando a un hueco. Es interesante que una librería proponga un lugar en donde haya espacio para protegerse, como si fuera  una marsopa envuelta por la inmensidad de la montaña. Pareciera que ahí adentro los sonidos sonaran diferente y hubiera lugar para lo secreto. 
  • Que haya pocos libros a la vista: Los libros están en repisas con la tapa de frente. En su mayoría son textos para chicos con ilustraciones de gran tamaño. Se puede pasar la vista por cada uno en poco tiempo y dan ganas de agarrarlos y mirarlos despacio. También se puede elegir solo observar las imágenes con sus títulos y dejar que los ojos sean los que se paseen...
  • Que la luz y la sombra sean parte de la propuesta: la luz y la sombra aparecen de diferentes maneras. La luz de la calle entra por el agujero de la entrada, pero como no es una calle luminosa es de un tono apagado y genera un tono sombrío. Dentro, hay lámparas y luces direccionadas hacia los libros que construyen pequeños recuadros teatrales.  También hay siluetas para hacer sombras en un costado y el techo es de color azul y tiene estrellas pintadas. ¡Me encanta ver una librería en el que la luz también aparezca en forma de ficción!
En los museos: 
¿Qué pasa con lo secreto y lo íntimo? 
¿Invitamos a los visitantes a conectarse con sus luces y sombras?


2 "Alta acqua"
Foto tomada del blog "Soñando cuentos"
En Venecia la subida del agua es previsible, hay sirenas que avisan cuando la marea viene con más fuerza y hay que resguardarse de la corriente que lo ocupa todo. La librería "Alta acqua" fue pensada en función de este fenómeno, por eso los libros están separados del piso y están ubicados en bañeras, cajones y hasta en una góndola. Cuando por fin viene el agua su librero no pone chapas ni tapa la entrada, deja las puertas abiertas para que todo se inunde y los libros queden rodeados.
Como un espejo ese día los textos tienen donde reflejarse, como un veneno, tienen cómo protegerse.
Lo que más me gustó:
  • Que los libros y el río estén juntos: cualquier conservador puede decirnos lo terrible que es el efecto destructor del agua para el papel y el cartón. Por eso es una audacia dejarlos convivir. Tal vez sea para hacernos acordar que los libros "pueden desbordarnos", "que son capaces de mojarnos" o "que pueden transformarnos de una manera tal que nos ablandemos y nos arqueemos"... 
  • Que haya una espera de algo que no tiene fecha fija: no se sabe exactamente cuándo va a venir el agua, pero está todo listo para la gran función. Suerte de nacimiento o de beso robado, pareciera que todo el lugar justifica su existencia en una espera de un evento que no se sabe cuando va a llegar. 
  • Que los libros estén amontonados: hay desorden y pilas de textos, uno arriba del otro, encimados, entremezclados. Difícil plantear un orden alfabético cuando no hay un antes ni después claro. Encontrar un libro ahí es como meter la mano en esos espacios de la casa en donde se guarda lo que no tiene lugar, la sopera, el cajón de la cómoda de la entrada, el altillo...Tal vez el encuentro de los libros en ese contexto tenga que ver con cierto deseo de sorpresa al encontrar lo que estaba olvidado .
 En los museos:
¿Somos demasiado ordenados? ¿Conservar piezas nos hace ser conservadores de actitudes? ¿Qué pasa con lo intempestivo? ¿Cómo invitar a los visitantes a una aventura real?
A veces los imagino a San Martín y a Van Gogh furiosos con nuestras visitas guiadas que no tienen nada de la audacia del cruce de los Andes o el ímpetu de las pinceladas de "La noche estrellada".
Foto tomada del blog "Soñando cuentos"
Ir a uno de los perfiles que aparecen en facebook (no parece el oficial) para ver más fotos
3 Kid´s republic
 Esta librería está en China, Beijing. Es una tienda dedicada exclusivamente a libros álbum ("picture books") con distintos niveles en donde además se hacen actividades. Hay un club de lectura, un salón de actos y muchos lugares para sentarse a leer o escuchar un cuento. Ya desde afuera se nota algo especial, en las vidrieras se ven círculos de gran tamaño y colores vibrantes en forma de escalera o cintas que invitan a entrar en el laberinto de libros.
Lo que más me gustó:
  • Que la línea curva sea la protagonista: hay círculos para sentarse y otros en medio de los estantes para exhibir libros. Aparecen en medio de las estanterías como ojos de buey o lunas llenas. Los estantes no son siempre simétricos y muchos tienen techos curvos. Esto puede hacernos acordar que las historias no tienen porqué ser "a línea recta", que pueden trazar caminos paralelos, desvíos...Tal vez los siglos que hace que usamos el formato "libro" nos haga olvidar que antes las historias venían en rollo y que ahora también se leen a un click de las pantallas. 
  • Que haya espacio para jugar de muchas maneras:. puentes para pasar por debajo, escaleras, caminos, cuevas, alfombras circulares que parecen ruedas de la suerte. Los chicos tienen permiso y propuestas interesantes para jugar con todo el cuerpo y de diferentes formas. Acostarse en el piso, saltar sin tocar las líneas, hacer equilibrio, aparecen como posibles acciones relacionadas con la lectura.  
  • Que no sea el futuro: en muchas páginas se habla de un estilo futurista. Supongo que por lo blanco y los círculos. Es interesante que en nuestro imaginario sigamos relacionando esto con nuestra idea de lo que se vendría. No sé si es la influencia de películas como "La guerra de las galaxias", el imaginario relacionado con la conquista del espacio de los sesenta o cierta idea de que en el futuro las cosas van a ser de líneas más netas y sintéticas...quién sabe...lo cierto es que este diseño lleno de huecos y pasadizos existe en la época de la internet proponiendo un espacio "terrenal" en el cual es posible hacer redes de carne y hueso con otros chicos, probar el paso de las páginas que permiten los libros de papel y sentarse con los pies para arriba para ver el mundo de una manera distinta. 
En los museos:  
¿Cómo se hace para que el juego no sea algo accesorio, 
algo que aparece al final de lo que está exhibido? ¿Abrimos la puerta para ir a jugar?
La primer respuesta que se me ocurre es que hay que entender al juego como protagonista de la invención humana. En segundo lugar que visiten (si no lo hicieron ya) museos como los del tríptico de la infancia en Rosario (Argentina) o "Papalote-Museo del niño" en México.
Ir a la página de la librería  


Cerrando
Tal vez los libreros sean curadores de un museo 
que deja a sus visitantes llevarse objetos a sus casas.

Les recomiendo seguir la sección "Librerías con encanto" del blog Soñando cuentos porque van publicando reseñas de librerías que les gustan. También les propongo que piensen cuál es la librería a la que suelen ir y por qué...

(...)
Biblioteca nº 090: 
La Gran Fábrica de Palabras de Agnès
de Lestrade & Valeria Docampo
(Alice Jeunesse Éditions, Bélgica, 2009)
 
De mi hermana Mariana: blanca con detalles en blanco. Frascos transparentes, flores,un par de postales de paisajes con cielos celestes. Algunos  libros y más revistas. Está en el medio de la sala y no tiene fondo. Hay huecos por donde pasa la luz. Tal vez sea una instalación sobre el aire de la mañana o una metáfora de la levedad. 
(...)
Biblioteca nº 310: 
De mi casa: Aunque hay cierta previsión de poner juntos los libros de un mismo autor, es difícil organizar algunos textos porque los editores no tienen en cuenta la altura de los estantes. Son especialmente difíciles de ubicar los preferidos, hay quien dice que viven de prestado en estantes ajenos. 

11/5/12

¿Quién es quién? El educador como protagonista en las biografías ajenas.

Yo soy lo que soy. Soy mujer. Soy mujer pájaro. Soy mujer pájaro de ojos con piedra. Pero a veces no soy eso y soy una otra. Y así puedo ser una raya que no quiere sacar la cabeza de la tierra o una línea que apenas se deja trazar en el espacio. 
.
El soy o no soy es lo que quiera mostrar cada día y lo que decida ser por la mañana. Es los nombres que me pongo  y los que se fueron guardando abajo de la alfombra. Es la manera en que el viento me vuela la bufanda y es los mundos paralelos en los que me escondo cada tanto. Es ser y no ser, es aparecer en forma de huella en el café de todos los días. 


Presentarse en sociedad
¿Por qué necesitamos contar quienes somos?  ¿Por qué a veces parecemos seres "elegidos" y otras veces apenas unos aprendices?

En este viaje me tocó varias veces decir quién era y escucharlo de parte de otros. En Barcelona, por ejemplo fui  maestra  en una reunión y en en la siguiente educadora de museos. Otra vez fui especialista en literatura infantil  y más tarde guía de museo escritora de un blog. Y mis títulos siguieron, fui escritora de un libro para chicos, una educadora que había trabajado en el Museo de Bellas Artes y el de las Escuelas, mamá que tenía que dejar al hijo con el marido, una argentina que vive en Finlandia, una persona enojada porque el hotel en el que estaba no tenía ganchos para colgar la toalla...

La gente que me fue conociendo seguramente construyó su propia biografía sobre mí. Una historia armada por mis interlocutores a partir de lo que yo iba mostrando y las interpretaciones que le dieron a eso que aparecía. Así las actitudes, las frases dichas, alguna anécdota, lo que no dije, lo que tenía puesto, fueron un sustrato que se uniría a sus propias biografías ...Eso que yo fui frente a los demás fue una invención individual en donde la realidad y la ficción jugaron sus cartas.

Contadores de historias ajenas
Gabriela Irueta en el espectáculo "Van Gogh y los colores"
Los educadores de museos ocupamos gran tiempo en contar la vida de otros.  Hablamos sobre artistas, investigadores, personajes históricos, héroes, santos, etc. Elegimos escenas, postales de sus historias, para mostrar lo que, a nuestro juicio, es lo más representativo. Seleccionamos y damos forma al relato y en esa acción dejamos huellas de nosotros mismos. Al enunciar también nos enunciamos.

Con esta idea me puse a revisar biografías escritas por distintos educadores de museos de Argentina. Si bien sé perfectamente que cualquier producción escrita por más objetiva que pretenda ser, siempre es subjetiva, me resultó fascinante que los rastros de los diferentes redactores aparecieran con tanta fuerza. Atrás de palabras formales y textos enciclopédicos se revelaban deseos, ideales, preocupaciones, maneras de entender la vida...

Lo que sigue es un tríptico de biografías de Berni* leídas para encontrar la voz del educador. Una es del Museo Castagnino, otra del cd 29 de la colección Educar que fue escrito por el equipo del MNBA y la última de la exhibición "Berni para niños" del grupo de la Isla de los inventos (el texto aparece también en un cd de Educar, el nº 5).

Museo Castagnino-"Yo soy de la misma ciudad que Antonio"
Berni (1954) Team de fútbol o Campeones de barrio
En esta biografía  no quedan dudas de que el pintor es rosarino, de hecho se nombra cinco veces la palabra "Rosario". Es como si pudiéramos ser un vecino del barrio al recorrer esta historia. Así podemos enterarnos del regreso con la "mujer francesa y la hija", su rol como director de la mutual popular de estudiantes y artistas plásticos, sus encuentros con otros pintores. Es una biografía terrenal, en donde aparece un hombre con intereses sociales que vive y lucha por sus ideales. Por eso no suena raro que el fin del texto coincida con el fin de su vida.

El museo Castagnino es en Rosario así que quien escribió este texto muy probablemente vive ahí. Al leer me parecía escuchar un escritor que decía "sí, yo llevo su misma sangre, sí, Antonio es de donde soy yo" Como si fuera hermano de él, como si tuviera en sus venas eso que hizo a Berni un artista consagrado. Pero también veía a alguien interesado en mostrar cómo un artista que no era del "ombligo Buenos Aires", había sido reconocido con numerosos premios y aún así seguía preocupado por los desposeídos. Como David frente a Goliat, ganaba el pequeño y lograba así defender a su pueblo...

Quizás se trate de un educador que cree que con decisión y trabajo hasta los más olvidados pueden salir adelante, que piense a los artistas de carne y hueso sin elementos "celestiales" que vengan a iluminarlos. También puede ser alguien que espera ser reconocido por los importantes, como el pintor, él es de Rosario, de un lugar pequeño en comparación con la gran capital y merece y puede y espera ser visto y valorado...
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CD29-Museo Nacional de Bellas Artes- "La formación es lo primero" 
Berni (1924) Autorretrato 
En un texto muy corto llama la atención el espacio que se le da a la formación de Berni. Se cuenta del centro catalá y de los maestros, de la beca a Europa y de su admiración por el Renacimiento y los surrealistas.  Lo que sigue es la mención de dos murales que realizó con otros artistas, su instalación en París en 1955 y la consagración por el gran premio de la Bienal de Venecia. Por último se explica la variedad de técnicas en las que incursionó y cómo su interés por lo social dio sentido a su trabajo.

Hay vientos europeos en esta biografía, nombres en francés, catalán, movimientos que vinieron de allá, la instalación en París... Si bien hay una referencia a los murales se omite la nacionalidad mexicana de Siqueiros y el resto de artistas argentinos. Los terrenos "allende los mares" ganan espacio.

Tal vez este educador entiende que en la vida de todo artista hubo maestros que dejaron huella y abrieron puertas para que pudiera encontrar su camino. Es probable que quien escribe confíe en la educación, la vea como algo importante en la vida de las personas. La incorporación del nombre completo de los maestros me hace pensar en una reinvindicación, en darle un valor por sobre el resto de los personajes ( los artistas sólo aparecen con el apellido). Quizás el escritor crea en las herencias, en el traspaso generacional, en la importancia de reconocer a "los mayores" en todo lo nuevo que aparezca...
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Muestra "Berni para niños"- "La vida es una aventura" 
Berni (1976) Ramona y la adivina o La adivina
Acá Berni es un héroe. Se cuenta la biografía de un personaje"renovador", "incentivador", "superador", con "visión muy positiva" que nunca deja sus ideales sociales de lado. Parece alguien mezcla de Ulises y caballero andante.No quedan dudas de que tiene "muchas vidas",es flexible y cargado de desafíos. Por eso a este aventurero la muerte le queda incómoda y le llega "inesperadamente". El biógrafo necesita decir que la muerte no le cuadra, que a los 76 años lo agarra por sorpresa.Y así nos lleva a nosotros, los lectores, a acompañarlo en el sentimiento de haber perdido al Cid campeador de nuestras tierras.

Las palabras me llevan a imaginar a un educador que es, o "sueña con ser",  libre y apasionado. Muestra al artista como alguien que vivió sin dejar nada en el camino y que hasta último momento conservó su espíritu joven. Seguramente para él la vida debe ser una aventura con diferentes estaciones, donde haya capacidad para el cambio y actitud  para poder incorporar lo nuevo. Quizás  encare su tarea educativa de esa manera, proponiendo acciones desde la pasión y lo exploratorio, aunque tal vez sienta que todavía le falta y vea en Berni un maestro. Aunque quién sabe, puede ser que esa sea su forma de vida cotidiana y no haga más que contarse y mostrarse en el espejo del pintor.
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Cerrando
Me resulta curioso que en un solo texto aparezca la firma del educador...¿Por qué será ? No me alcanza con los nombres de todo el equipo educativo al final de la publicación. Me gustaría saber quién fue el que escribió cada biografía para unirme a su historia también. No me da lo mismo una producción en donde lo personal pretenda no estar...
Fotografía de Chema Madoz
Dejamos  lágrimas, sangres y sudores en cada una de las cosas que hacemos. Hacer "como si no" es borrarle una parte fundamental a la historia. ¿No contamos, acaso, la vida de los personajes famosos  porque creemos que tienen que ver con sus obras?

Y para seguir pensando esto recomiendo las preguntas que se publicaron en el blog del Museo de las Escuelas sobre la muestra "Patrimonio en-marcado". Una exhibición curada por Silvia Paz y Mariano Ricardes que busca mostrar marcas en útiles escolares. Es una muestra que pone en primer foco a las tallas, los raspados, las etiquetas, las roturas, las mordidas, para mostrar el paso de diferentes alumnos por cada objeto.
Ahí van las preguntas:
¿Qué cosas dejaste marcadas a lo largo de tu vida?
¿Dónde escribís tu nombre?
         ¿Qué marcas imborrables tiene tu cuerpo?
                                      ¿Cómo dejás tu marca en este mundo? 



Pastillita
¡Y me faltaba la voz del mismo Berni! La encontré de casualidad y me encantó como corolario de esta entrada. Lean lo que dice sobre la memoria y su propia historia, les dejo a ustedes la tarea de inventar quién es realmente, o ficcionalmente, "el pintor".

"No tengo una gran memoria y he olvidado muchas cosas de mi vida. A todo el mundo se le quedan fijados ciertos recuerdos de su infancia y su juventud, de su propio rostro (...) La memoria es selectiva, retiene lo que le importa y borra el resto (...) yo puedo referir una historia con lujo de detalles, pero a lo mejor esos detalles y hasta la historia misma pueden haber sido inventadas por mí o alteradas sin querer, no voluntariamente. Eso pasa siempre y a un artista, seguramente, le pasa a menudo..."



*Antonio Berni: Pintor argentino nacido en Rosario, Argentina, en 1905

23/4/12

Viajeros en el museo

Tren-gLovackij naRod
¿Por qué mis viajes nunca se parecen a los de las promociones de turismo? ¿Por qué no puedo ser la chica en la reposera con jugo rosa en la mano? 
Si al menos fuera la de la foto de montaña con los pelos en fila  y la sonrisa permanente...Creo que hasta me conformaría con ser la paseante con camisa hawaiana...


Pero no, en los viajes me agarra un gregoriosamsismo incontrolable y a veces lluevo aunque haya día de sol...
Me ando perdida las más de las veces y mis epifanías tienen olor a plato de arroz. 

Animales en el museo
Caminar es la manera de viajar dentro de un museo.
En 1983, en un trabajo etnográfico coordinado por Eliseo Verón y Martine Levasseur en Francia  se observaron las rutinas más frecuentes en los recorridos que hacen los visitantes en los espacios de exhibición. Al tratar de organizar los resultados decidieron ponerles nombres de animales a cada uno. Así se puede ser hormiga si uno se dedica a mirar todo con detalle, pez si se camina por el centro de la sala observando a una distancia prudencial, mariposa si nos detenemos en ciertos lugares y dejamos de lado otros y saltamontes si seguimos un recorrido sin pauta fija. (Castro, s/f)

Viajeros famosos
¡Me gusta la idea de que sea válido visitar museos de diferentes maneras! Que no haya un modo ideal y que valga hasta entrar por un minuto y salir.
Visitar un museo de diferentes maneras no es muy distinto de subirse a un barco y soltar las velas...Por eso  se me ocurrió usar una clasificación a partir de viajeros de la literatura. Ahí va mi lista y el porqué me gustan sus formas de viajar.

Gulliver
El viajero que confía en el naufragio.
La aventura de su viaje es que no sabe ni a donde va, se sube al barco y el destino llega recién después de la tormenta. Viaja para perderse y llegar a lugares exóticos. Es capaz de tolerar la decepción inicial de verse atado, atacado por avispas gigantes o visitado por fantasmas. Ni el miedo, ni la sensación de incomodidad lo hacen desistir de quedarse en el nuevo lugar y de aventurarse a lo que venga.

Lo aburrido, lo inquietante, lo demasiado difícil pueden ser trabas para interesarnos por una muestra. También las cosas que no son cómo esperamos. Los visitantes-gulliver serían aquellos que son capaces de esperar, de tolerar el trabajo de traducir, de soportar las incomprensiones. Son los que creen que para un aprendizaje profundo es necesario poder quedarse quieto en el lugar nuevo esperando que de a poco se vayan revelando sus secretos.


Alicia:
La que sabe que dos por dos puede dar siete.
Alicia en el País de las Maravillas
Ilustración de John Tenniel
Alicia es capaz de recorrer mundos de sueño y hablar con los personajes más extraños. Se interesa por la historia que trae cada uno y espera a que se muestren frente a ella. Trata de hablar con la reina blanca que entiende lo que quiere entender y con el sombrerero que festeja su no cumpleaños. También pone el cuerpo si la situación lo pide y crece de tamaño o se achica si hace falta. La razón no es la ley principal en sus historias, pero ella camina despreocupada más atenta a las leyes que los "otros" proponen que a los peligros que puedan causarle.

Poder salirse de la lógica en los museos puede asustar a cualquier paseante...pero hay visitantes a los que no les da miedo acostarse en el piso del museo para ver una pieza desde abajo, caminar en puntas de pie o girar en el lugar...tampoco se asustan cuando les escriben cartas a los artistas ya muertos o se enamoran de alguna estatua...


Ernest Hemingway
Ernest Hemingway
Foto de pasaporte
1923
El de lápiz y libreta en mano.
Hablo del personaje de "París era una fiesta", no del autor de los libros. Ese joven periodista con deseos de convertirse en escritor que iba todos los días al mismo café a escribir en su cuaderno. Su "viaje en París" se relacionaba directamente con las palabras que escribía cada día. En el libro no se nos comunica lo que dicen esas páginas, pero sabemos que en las ficciones que estuviera inventando estarían los rastros de sus encuentros con Gertrude Stein, Scott Fitzgerald, Ezra Pound  y los paisajes de París con sus comidas y caminatas. Escribir era el sustrato, el medio y el fin. Todo lo que había de viaje parecía confluir en ese espacio rectangular del papel en blanco.

Esta forma de viaje me gusta particularmente, ir a un museo con algo donde escribir me resulta un ejercicio fascinante. Es como si las ideas y emociones pudieran tomar cuerpo, convertirse en algo ajeno. Los visitantes que escriben
tal vez buscan dejar rastro de su paso por el museo o tal vez intentan que haya más de un camino entre lo que el museo propone y lo que pasa adentro suyo.

Tom Sawyer:
El que remonta el río en compañía de su mejor amigo.
Tom Sawyer
Huckleberry Finn
Siempre me encantó la fidelidad de Tom con su amigo y la libertad con la que se mueve en las tierras del Misisipi. La escena de la balsa en donde remontan el río con Huckleberry Finn es una de mis preferidas. Los pies descalzos, el sol en la cara y mucho rato para estar juntos. Me puedo imaginar el sonido de la balsa y los tiempos en silencio entre ellos, también las charlas de noche mientras los grillos y otros animales les hacían de fondo.

A medida que pasan los años, el tiempo se vuelve un objeto en extinción, los ratos con amigos suelen estar medidos y ya sabemos que tienen fin. Hay quienes eligen encontrarse con conocidos en un museo. Visitan las salas en compañía de gente como manera de recuperar por un rato un tiempo sin tiempo, de no estar solos en el medio de geografías de objetos y países en forma de salas.


Pinocho
Al que no le importa perder el tiempo.
El deseo de convertirse en "un niño de verdad" es postergado en cada capítulo del libro. En todo el texto existe esa tensión entre hacer lo que debería e ir detrás de lo que da la gana. Pero hasta el final gana siempre su "vagancia", por eso no duda en pegarle un martillazo a Pepe grillo que lo hostiga con sus consejos o vender el abecedario que con tanto sacrificio le compró su padre. Vive en el país de Jauja, conoce a las marionetas, se deja engañar por el gato y el zorro, miente si es preciso...vive a la deriva y no le tiene miedo a la intemperie.

¿Qué dirían de nosotros si en el Louvre preferimos quedarnos viendo una obra de un francés poco conocido y salir sin haber visto La Gioconda? ¿O si nos gusta ir siempre al mismo museo? ¿O si en una ciudad muy conocida no vemos nada de lo que propone la guía turística y nos vamos detrás de algo que apareció de golpe? Estos visitantes no temen no haberlo visto todo, mucho menos  a las charlas de eruditos en donde tengan que mostrar que saben menos, conocen menos, entienden menos...


Se puede viajar...
De la manera que nos parezca.
Tal vez el secreto sea no asustarnos con las frustraciones ni con los "deber-ser" y volver a salir de aventuras cada vez que se pueda, quizá esa sea una manera de saber quiénes somos...Jorge Larrosa dice (al hablar sobre Nieztche) que el "conócete a ti mismo" no es una carrera hacia algo que ya está dado de antemano sino que se acerca más a la invención que a el desarrollo de potencias escondidas. Algo así como que el "sí mismo" es algo que creamos a medida que vivimos y no algo que nos viene dado como si se tratara de un código que deberíamos desentrañar.
"Eso que somos y que tenemos que llegar a ser no es ya ni sujeto ni objeto, 
no es una 'realidad' de ningún tipo, ni subjetiva ni objetiva, 
no es ni siquiera una 'idea' que tendríamos que 'realizar', sino que está claramente 
del lado de la invención (...)del lado de la lógica des-identificadora de la invención" (Larrosa, 2007)
Así que salgamos de viaje por los museos porque como dice el poeta "para viajar basta solo con existir" (Pesoa citado por mi amigo el Dr O.)